La Avenida Huancavelica se transforma en el mercado a cielo abierto más extenso y vibrante de los Andes centrales.
Crónica y Contexto
Desde tempranas horas del domingo, más de tres kilómetros de la avenida Huancavelica se colman de comerciantes venidos de Jauja, Concepción, Chupaca y la Selva Central. Aquí se entrelazan los tejidos de lana de oveja, los mates finamente burilados con pirograbador, la orfebrería de filigrana de San Jerónimo de Tunán y los aromas humeantes de la pachamanca, el lechón y la trucha frita. Es un monumento vivo a la resiliencia comercial de la Nación Huanca.
«El mate burilado no es adorno; es un libro redondo donde escribimos nuestra memoria con fuego y buril.»
Testimonio del Fotoperiodista
Trabajé con una óptica fija de 35mm para mantenerme inmerso en la corriente humana sin perturbar la espontaneidad del regateo ni la concentración de los artesanos.




